12.16.2009

Carta de Solidaridad a Martín Mulligan


Hola, Martín:

Admiro mucho la forma cómo has abordado este desagradable incidente, bastante penoso y reprochable viniendo de Álvaro Vergara, alguien letrado de quien se esperaría, cuando mucho, no invirtiera tiempo en dedicarse a provocar, insultar y entrometerse en la vida privada de las personas. Su genio creador es empañado nuevamente por el rencor y la irreverencia, y de esta forma desciende hasta tocar fondo en las nebulosas aguas de una indiferencia abúlica hacia todo lo que hace, que cada día se generaliza más.

De poco podrá servirle a un escritor escribir poesía y prosa, y hacer cuánta crítica le plazca, si sus obras para con los demás le hundirán en la historia mucho antes que la fuerza de sus letras tengan la oportunidad de llevarlo a flote. Es posible morir entonces como artista, y el genio que vive, aunque llegara alguna vez a crear algo bueno, sería adorno de esa muerte en la praxis que únicamente futuras generaciones podrían obviar.

Admiro también el hecho de que no hayás caído en la vulgaridad ni rayado en el límite de la discordia, que no te haya tocado la ira... Has demostrado mucha madurez humanismo, y el gesto de denunciar en tu Blog lo sucedido es muy congruente con lo que cualquier persona que te conoce (incluso vagamente) hubiera esperado de vos.

Lo que has escrito no es más que un vivo ejemplo de cómo una voz valerosa se levanta para validar lo que muchos pensamos de Vergara. Ojalá algún día se detenga, si bien ello no interrumpe el natural curso de la creación que a todos compete, pues: ¿qué tanto pueden importar esas parafernalias a quien únicamente busca ser responsable con su obra? Oídos ciegos son los que lastran esas lenguas sin causa. Por mi parte, no tengo letras que agregar a la causa perdida.

Mis respetos, Martín,

Hanzel Lacayo

1 comentarios:

WALDIR dijo...

excelente Hanzel!!!! cada vez te admiro y te apoyo más...espero algún dia tener el gusto de conocerte en persona!!!!!